Para poneros en antecedentes nuestro grupo es bastante típico, guerrero, paladín, maga, pícara, explorador y un servidor que es un clérigo. Un clérigo de amaunator de la raza de los deva para ser más exactos.
En un momento de la partida nos surgió una duda, queriamos saber el aliniamiento de un pnj, pero ni el paladín ni mi personaje teniamos el conjuro de detectar el mal o aliniamiento. Al final descartamos la idea de saber por dónde cojeaba el pj.
Esto me lleva a pensar en los conjuros que teniamos antes y que se han perdido. La mayoría de los conjuros de cuarta edición son o bien de ataque o bien de sanación o apoyo. Pocos quedan que puedan usarse fuera de combate. Creo que con ello se pierde parte de la esencia del rol más tradicional. Al fin y al cabo un sacerdote lo es tanto en el combate como fuera de él.
Lo que si aprecio de cuarta edición es su simplicidad, y creo sinceramente que recuperar los conjuros de antes no está reñido con un sistema que, por otra parte, me parece bastante acertado.
En fin, son reflexiones de un veterano jugador de rol que ya cria canas. Nos leemos.
1 comentario:
Por eso no gusto la 4º edición.
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